Urbanario
Urbanario, obra del escritor Tomás Veizaga, reúne una serie de relatos que exploran la incomunicación, las fracturas familiares y la soledad en la ciudad contemporánea. Con la cita de John Cheever «estas no son, como parecen ser, las ruinas de nuestra civilización» como apertura, la narrativa fija su mirada en los espacios más cotidianos e invisibles de Santiago: departamentos en pisos elevados aislados del ruido exterior, hogares marcados por la precariedad material, vagones de metro atestados y restaurantes donde la ostentación intenta enmascarar la distancia afectiva.
A través de una mirada irónica y sensible, el libro traza una cartografía de personajes atrapados en sus propios vacíos emocionales. Entre ellos figuran un anciano que escapa a escondidas hacia un semáforo para saludar a los automovilistas y romper el aislamiento del encierro, niños expuestos a las tensiones y ausencias del mundo adulto, un padre que impone sus ambiciones en el cumpleaños de quince años de su hijo, y parejas que se desmoronan en discusiones donde las pertenencias terminan arrojadas desde los balcones hacia el estacionamiento.
Lejos de juzgar a sus protagonistas, la prosa de Urbanario observa con nitidez sus contradicciones, pequeñas vulnerabilidades y frágiles intentos de encontrar conexión en la urbe. Ilustrada por Fernanda Ponce de León y publicada por la editorial Oso de Agua, esta recopilación se consolida como una radiografía social y emocional que insiste en mirar de frente aquellas cicatrices que el tiempo nunca consiguió borrar.