Al voleo
El desconcierto era total entre los profesoras más radicalizados. Nos juntamos esa tarde en la Escuela Cuba. Allí esperábamos noticias, alguna orden de partido. Unos decían una cosa, otros otra. No se entendía nada. Sí había una certeza: Que estábamos en serio peligro. Se olía. El ambiente estaba muy pesado. Los carabineros salieron armados a las calles lotinas, mirando fijo y provocativamente a los transeúntes. De repente se escucha un "Quémiraiconchetudawmedre"? Un culetazo, al suelo y preso cualquiera, por nada. Comenzaba el terror y la muerte sonreía feroz.
Moisés Vergara Quezada