Heredero
El día que Guillermo descubre que su abuelo, aparentemente muerto, estaba vivo en una clínica de Santiago, su vida toma un rumbo incierto. Lo que comienza como una búsqueda por conocer su historia familiar se transforma rápidamente en un viaje a través de un pasado sombrío. Su padre, decidido a proteger a su familia de la oscura herencia de Hermann Rudel, un exoficial de las SS condenado por horrendos crímenes contra la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial, había ocultado su identidad y cambiado de apellido.
Desafiando las advertencias de sus padres, Guillermo visita a su abuelo en la clínica y entabla una relación que, aunque prometedora, está marcada por la sombra del odio y el dolor del pasado. A medida que se asoma a las contradicciones entre el afecto y la memoria, encuentra entre sus pertenencias un diario y una llave que lo incitan a investigar más a fondo la vida de un hombre que encarnó la barbarie del régimen nazi.
En medio de esta búsqueda por comprender su identidad, la presencia de Silke, una joven rebelde, lo hará recorrer un viaje turbulento, un tránsito entre el amor y el desamor, bajo el peso de una herencia que no puede ignorar.
Todo se complica cuando Guillermo descubre un collar valioso en un casillero del banco en Puerto Varas, propiedad de su abuelo. Este collar, adornado con elegantes piedras preciosas y marcado con siglas intrigantes, es el hilo que lo llevará a desenterrar verdades ocultas sobre su abuelo y su oscuro legado.
La llegada de Raquel Friedman, una célebre pintora judío-soviética y sobreviviente de la masacre en la que participó Hermann Rudel, añade tensión a la narrativa. Raquel regresa a Chile no solo para exponer su arte, sino con el deseo de enfrentar al hombre que eligió salvar su vida, a pesar de haber sido cómplice de tantos crímenes.
En el inesperado contexto del golpe de estado de septiembre del setenta y tres, que lleva a su padre a ser detenido y torturado por la dictadura chilena, Guillermo vuelve a las tierras heredadas de su abuelo para escribir esta novela. “Estas letras no tienen regreso”, declara. “Quizás son un puente entre mi propio pasado inocente y el legado cruel que me persigue”.