Las historias que llevamos dentro
Las historias son parte de nuestro mayor activo. Ellas nos marcan, nos impulsan, nos causan inquietud y nos renuevan. Muchas de ellas nos ayudan a envejecer o, lo que es lo mismo, a sacarle mayor partido a nuestra juventud. Otras pareciera que estuvieran en nuestra alma desde siempre hasta que una crucial amante se nos aparece dispuesta a soplar en nuestro interior para que las vivamos en todo su esplendor. Solo así es posible que nos demos una vuelta por lo bello, lo bueno, lo grande y nos asomemos a conocer el miedo, el fracaso, el sufrimiento y el delirio.
Tuve la fortuna de trabar amistad con un gran contador de historias, cuentos de campo en su definición, que gocé junto a varios a la luz de las velas. Mi mayor emoción fue el volver a escuchar una de ellas, en una tarde apacible en Uppsala, directamente de labios de sus protagonistas, con la memoria agradecida por la valentía que tuvo ese hombre.
Este libro tiene todo tipo de historias, relatos vivenciales de las múltiples facetas que siempre hemos querido ser, aunque no lo hayamos logrado. Nuevamente agradezco a los amigos que me animan a vivirlas, los que las inspiran y los que tienen ese amor imponderable, por el cual uno se aventura a cerrar los ojos y contarlas.