Ralz y Kimi
En busca de la Ciudad de los Ratones
El Cuervo había llegado con fuerza y sin aviso, conquistando a todos los animales por igual. Sus intenciones y su rostro eran desconocidos, pero su dominio avanzaba por la tierra. Esclavizó a gatos, perros, ratones y conejos, incluso a otros cuervos, y los puso a trabajar sin descanso dentro de las peligrosas minas de carbón.
Pero el derrumbe en una mina de estas minas sería el detonante de una serie de acontecimientos que cambiarían por completo sus planes.