La Multi Ani Traiasca
Memorias de un exilio en Rumania
Un chileno llega exiliado a Bucarest en el año nuevo de 1977. Es pleno invierno. Lo recibe el comandante Moraru. El chileno está vestido con una zarrapastrosa tenida deportiva. Viene de un cuadrangular de fútbol entre presos políticos y presos comunes en la Penitenciaría de Santiago. En medio del partido, fue sacado y subido a un avión hasta Frankfurt. Desde allí, en otro hasta Munich, donde abordó el que finalmente lo condujera a la capital rumana. Tras oír el periplo de este chileno llamado Patricio, el comandante Moraru le ofrece un abrigo y le exclama: “La Mulți Ani Trăiască,
camarada”. “Feliz año nuevo”. Bienvenido a la República Socialista de Rumania.