Educar para el ser
Formando personas para cuidar, crear y convivir en un mundo incierto
Vivimos en un mundo que ya no sabemos predecir. Y, sin embargo, seguimos educando como si el futuro estuviera escrito.
De esa desproporción nace este libro. Bernardo Andrews sostiene que la dificultad de la escuela contemporánea no está en sus programas ni en sus metodologías, sino en un punto ciego más hondo: hemos privilegiado el qué por sobre el quién. Se enseña una materia, pero rara vez se atiende al modo de ser de quien aprende y de quien enseña. Educar, propone el autor, no es transferir conocimientos ni modelar conductas: es acompañar a alguien a hacerse cargo de su propia posibilidad de ser.
Escrito desde Chile, con una inquietud que atraviesa hoy a cualquier sociedad, el libro va de la pregunta filosófica al diseño concreto del aula: los estados de ánimo como competencia y no como humor, el lenguaje como acción que compromete, la creatividad como algo que se cultiva y no se hereda.
No hay aquí un modelo cerrado ni una receta. Hay una invitación exigente: mirar qué tipo de seres humanos estamos formando —más allá de lo que declaramos— y atrevernos a imaginar los que necesitamos aprender a formar.