Cambalache
«Yo aprendí a leer, a buscar palabras y
a escribir cuando la ch era una letra».
Así confiesa Loreto Casanueva Reyes
el motivo de este ensayo de baratijas,
que nos ofrece un recorrido personal
por la historia y desaparición de la ch.
En sus recovecos, las palabras brillan
como una chuchería y componen un
arte del cachivache, que hace de lo inútil
el objeto de lo bello. «Si el abecedario
fuera una casa, la ch viviría en el clóset
de los cachureos»; probablemente
este Cambalache también.