Bajo el umbral del eclipse
En el Hospital Psiquiátrico San Gabriel, en Rancagua, la muerte de un paciente parece un caso cerrado: un hombre convencido de que podía volar se arroja desde el cuarto piso en plena madrugada.
Pero hay un detalle imposible de ignorar.
Dos personas observaron la caída.
Caleb Andrade, un joven psiquiatra cuya vida depende del orden y del control absoluto. Damien Ricci, un paciente internado voluntariamente por ideación suicida, cuya calma resulta más inquietante que cualquier diagnóstico. Ambos aseguran haber visto lo mismo. Ambos guardan silencios idénticos. Ambos estuvieron inmóviles durante esos tres... tal vez cuatro segundos que separaron la vida de la muerte.
Mientras una investigación comienza a desenterrar contradicciones, una atracción tan intensa como perturbadora nace entre ellos, borrando los límites entre médico y paciente, entre verdad y delirio, entre deseo y culpa.
Porque hay secretos que no necesitan mentiras para destruir una vida.
Y existen miradas capaces de cambiarlo todo antes de que alguien caiga.