Lej Lejá
Doce judíos llamados a desafiar su mundo
Lej Lejá —«Ve hacia ti y parte»— son las palabras con que Dios llamó a Abraham a dejar su tierra, su casa y su historia. Con ellas no comienza solo el relato judío, sino un modo de estar en el mundo: la voluntad de romper con lo dado para atreverse a ser.
Este libro sigue ese llamado en doce figuras que cambiaron el rumbo de la humanidad: Abraham, Moisés, Jesús, Maimónides, Spinoza, Marx, Freud, Einstein, Kafka, Arendt, Herzl y Dylan. No son biografías, sino interpretaciones —lecturas personales su autor, Eduardo Guinguis— de vidas unidas por un mismo gesto: escuchar una voz interior y partir hacia lo incierto.
Ninguno buscó poder ni prestigio, y todos pagaron un precio. Abraham dejó Ur; Moisés, el palacio; Spinoza fue expulsado de su comunidad; Freud huyó de Viena a los ochenta y dos años. Y sin embargo, ninguno retrocedió. Los unía una herencia antigua: pensar sin ídolos, no encerrar la verdad en ninguna imagen y buscarla siempre más allá del espejo. En hebreo eso tiene un nombre: Tikkun Olam, reparar el mundo.
¿Qué hay en esa tradición que empujó a no aceptar el mundo tal como es? Que el 22% de los Nobel haya recaído en un pueblo que apenas representa el 0,2% de la humanidad no es un accidente: es la huella de una manera de preguntar.
No celebra a un pueblo: recorre doce vidas unidas por esa misma búsqueda. Una invitación a emprender el mismo viaje: dejar de vivir la historia de otros para escribir la propia.