Aguas
Con la fuerza del braceo y el ritmo de la respiración de las nadadoras de aguas abiertas, los poemas de este conjunto se adentran en la memoria fluida de lagunas, ríos, océanos, lluvias, inundaciones y líquidos amnióticos.
En Aguas, la poeta y ensayista argentina Alicia Genovese navega entre deltas, comparte un mundo líquido con peces, tiburones y yacarés, dialoga con Thales y Thoreau, rescata antiguas deidades egipcias desde el fondo del Nilo. Este trayecto, por aguas barrosas y por desiertos que surgen de su ausencia, nos lleva a reflexionar sobre las posibilidades mismas de la escritura: «En el paisaje del desierto / el agua es / como la primera palabra». En su entrada a la materia que fluye dentro y fuera de nosotros, Genovese encuentra una trama de geografía, movimientos del cuerpo, aliento y palabra: «En el agua pienso / en el agua descanso / encuentro / la boca blanda / hacia todas las cosas». Así, la escritura se derrama como un oleaje al que la voz se entrega y avanza entre las corrientes que conforman estos paisajes acuáticos.