Sinfonía N° 1 Patagónica
Formalmente, Sinfonía N°1 Patagónica al- terna verso libre, prosa poética, sonetos y estructuras repetitivas que funcionan como leitmotivs. El lenguaje es exuberante, sensorial y visionario. En ocasiones se acerca a la imaginería romántica; en otras, a una escritura casi mística o surreal. Hay una constante tensión entre lo grandioso del universo y la precariedad humana, entre el esplendor natural y la fragilidad de la memoria.
Más que describir la Patagonia, intenta traducir su respiración profunda: el movimiento del agua, el silencio de los glaciares, la vastedad del viento y la conciencia de lo efímero. Es un libro que se despliega como travesía interior y exterior a la vez, donde el viaje por el extremo austral termina convirtiéndose en una meditación sobre el tiempo, la memoria, la muerte y la belleza.