Pequeñas dosis de veneno
Pequeñas dosis de veneno, de Miguel Barquiarena, es una declaración, un conjuro y una llave. Sus poemas breves van del hecho social, la observación, una música nostálgica, al artefacto construido de imágenes que estalla, sin previo aviso, frente al lector desprevenido.
Acercarse a su poesía nos expone en una plaza pública al frío, al fuego, al animal que somos y al amor, todo al mismo tiempo. Imposible salir ileso de sus versos, de pronto certeros como flechas de cupidos, y otras veces resbalosos como peces de un lago que nace en la mirada.
Jeanne Karen