Crónica de un mundo que fue
—Me llamo Amelia, no Amalia. Esa confusión fue la causa de que la sometieran a torturas inhumanas y deleznables. Cambió la vida de la hija del antiguo patrón de fundo. La novela transcurre en una época de ribetes difíciles y empiezan a aflorar los conflictos de clases sociales, odios, interrogantes vitales, en medio de lucha por la democracia. Esteban, su pareja, era hijo de un inquilino que estaba envuelto en el proceso de dignificación campesina y Reforma Agraria. Amelia y Esteban logran la libertad y huyen a Argentina y a Francia. Regresan a luchar por sus convicciones, pero siempre aparecen complicaciones, miedos, antivalores, dudas, mientras el mundo desestabilizado rueda hacia el precipicio.