Sobre cómo aprendí a enrollar los tallarines
"Tenedor Mayor podía con todo: carnes rebeldes, pasteles delicados, arándanos escurridizos… ¡hasta batía huevos si el batidor se distraía! Famoso por su elegancia y precisión, era invencible. O casi…
Entre enredos, ideas disparatadas y un desafío que pondrá a prueba su orgullo, esta historia revela que incluso los más expertos pueden descubrir algo inesperado si se atreven a intentarlo."