Mis memorias
Mis Memorias plantea una discursividad donde la vida no se narra con fines de exhibición, sino para ser comprendida. Desde la experiencia íntima de la infancia, la familia y el trabajo en —y para— la provincia, la autora construye una autobiografía que no busca lo excepcional, sino el sentido profundo de existir en comunidad, crecer en el campo y aprender a nombrar el mundo desde la cercanía con la tierra, los afectos y las tradiciones. Aquí, la memoria va más allá de la simple evocación: se revela como una forma de conciencia y permanencia.
La voz que recorre estas páginas conserva su cadencia original. El habla del campo chileno, los giros locales y las palabras heredadas no funcionan como adorno ni gesto folclórico, sino como el sustento vital del relato. En estas memorias, habitar el lenguaje propio (Heidegger) es también habitar un mundo, un territorio y una manera de estar junto a otros. La autora no traduce su experiencia a una lengua ajena; permanece en ella y desde ahí se expresa.