Abandonando el barco
Hombres y mujeres deambulan por la ciudad, en medio de densas humaredas, con el Illimani la montaña nevada de la Paz, Bolivia de fondo.
Porque el devenir del mundo, sea para afrontar desgracias o para disfrutar buenas nuevas, se contará desde acá; desde esta ciudad cobijada en medio de los Andes, pero esta vez en el caos absoluto que surge de la muerte imperecedera de los muertos vivientes que tratan de decirnos algo.