Las nubes harapientas del verano
Un niño mapuche, Santos Chávez, nacido en Tirúa, región del Bío Bío, provincia de Arauco, el 7 de febrero de 1934, mientras su madre y su padre trabajaban las tierras del propietario, se va de adolescente a Concepción. Ingresa a un taller de grabado y dibuja sobre las planchas metálicas y de madera ovejas saltando sobre el trigo, el cielo rojo, las huellas del viento. Le permiten ir al colegio solo cuando llueve porque no se saca el ganado a pastar.
Sabe que su destino será el de un andariego, un vagamundo, a cada instante tiene el recuerdo de sus caminos de antaño y hogaño y harapos y luciérnagas en el sendero.