Figuras negras
La niña que ascendió al Monte Olimpo para convertirse en heroína
En la mayoría de las historias, los héroes nacen del dolor.
Son marcados por la pérdida, el odio o la venganza,
y es ese fuego interno el que los impulsa
a enfrentar sus batallas.
Pero Lía es distinta. Su problema es la guerra de Troya,
y aún así, lo primero que se revela de ella es
que no siente odio.
Carece de ese motor oscuro que lleva
al héroe hacia su clímax.
Cuando Afrodita la descubre, se sorprende:
una mortal sin rencor en medio del caos.
Fascinada, la conduce al Olimpo, donde los dioses conspiran.
Su propósito no es salvarla,
sino quebrarla. Quieren que Lía experimente el
trauma, la herida, el odio que la convierta
en lo que ellos llaman “héroe”.