El fulgor de las blasfemias
Peirano se enfrenta a sus viejos temas con una mirada renovada, estableciendo un diálogo intenso entre sus nuevas creaciones y sus versos anteriores. La carga emocional del texto se manifiesta en imágenes provocadoras y un lenguaje que, si bien contundente, también revela una fragilidad intrínseca. A lo largo de sus páginas, el poeta ahonda en cuestiones de identidad, fe y desilusión, mostrando su capacidad para transformar la angustia en belleza lírica.