Katerina
Poco después de la Revolución Rusa, a comienzos del siglo veinte, Vanko decide partir de su pequeña aldea natal en el este de Ucrania con su mujer y sus dos hijas a América, para huir de la guerra, el hambre y la falta de libertad imperantes en su país.
Katerina tiene sólo diez años, y junto a su padre emprenden un viaje sin retorno a lo desconocido, surcando varios mares y atravesando muchos países, conviviendo con personas, idiomas, culturas y paisajes muy diferentes buscando siempre la utopía de la libertad, la paz y la felicidad.
Después de llegar y vivir en Rumania y en los Estados Unidos de América, por azar del destino y sin proponérselo Katerina se establece finalmente en Valparaíso en Sudamérica, en las antípodas de su lugar de origen.
En todo este largo camino sufrirá pérdidas irreparables, tendrá grandes penas y gozará de inmensas alegrías, será acogida en los momentos más difíciles de su vida por mujeres valerosas llenas de afecto, protección y ternura, conocerá el amor intensamente en el más inesperado y lejano lugar, y luego lo perderá en forma dramática.